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Cerrada la fosa de Calañas hallando cuatro cuerpos y restos de siete
ELPLURAL/ANDALUCIA
Tras cuatro días de trabajo, se han culminado las labores de exhumación de la fosa de Calañas (Huelva), dejando al descubierto cuatro cuerpos y los restos de siete, que fueron enterrados allí en 1937.
Santiago Macías, lvicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), ha declarado que entre los cuatro cuerpos enteros hallados en la primera fosa, "existen huesos inconexos pertenecientes a otras dos personas, por lo que hay que analizarlos en el laboratorio". Una familia de un represaliado lo rescató y reagrupó a todos en una sola caja en 1943.
Se enterrarán juntos
También se han hallado numerosos objetos que pudieron pertenecer a los fusilados enterrados en la misma, como monedas, botones e incluso cristales de gafas, así como proyectiles que podrían determinar el arma utilizada en el fusilamiento. Casi con toda seguridad, los familiares llegarán a un acuerdo para enterrarlos juntos. Los resultados del laboratorio se conocerán en enero o febrero.
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Se cierra la fosa de Calañas tras hallar cuatro cuerpos enteros y ...
20 minutos -
La Asociación Andaluza pide a la Junta que catalogue como sitios ...
soitu.es
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Mostrando entradas con la etiqueta Calañas. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 12 de noviembre de 2008
martes, 11 de noviembre de 2008
Localizados ocho de los once cuerpos de los cerreños fusilados en 1937

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Localizados ocho de los once cuerpos de los cerreños fusilados en 1937
Los familiares de las víctimas de la represión franquista reciben asistencia psicológica y emocional en el cementerio
José M. Salgado / Calañas, calañas Actualizado 11.11.2008 - 05:01
Los cuerpos que faltan pueden estar bajo los primeros hallazgos.
La excavación de dos fosas comunes ubicadas en el cementerio de Calañas ha dado un vuelco total a la investigación para localizar los restos de once vecinos de El Cerro de Andévalo fusilados el 13 de noviembre de 1937. En la mañana de ayer lunes el grupo de trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) decidió abrir un nicho del mismo cementerio donde se han localizado cinco cuerpos en una caja de madera.
Había prueba documental de que en 1943 una de las familias de los fusilados había adquirido un nicho en el cementerio para depositar el cuerpo de uno de los asesinados, concretamente del primer alcalde republicano de El Cerro. Lo que no esperaba el equipo de la ARMH es encontrar restos de cinco personas.
Para Francisco Javier González Tornero, encargado de realizar el estudio previo a la exhumación, "después del resultado de las catas que estábamos realizando en las fosas 19 y 20, pensábamos que la exhumada en 1943 era la número 20 -donde aparecieron los tres cuerpos-, al abrir la número 19 y sólo encontrar restos de pequeños huesos empezamos a pensar que realmente la que pudo ser exhumada en aquel año pudo ser la 19 por lo que nos decidimos abrir el nicho del que teníamos prueba documental".
El nicho se encuentra en la calle Nuestra Señora de Purificación, número 41. Allí, el equipo investigador encontró ayer cinco cuerpos, todos dentro de una caja de madera. Tornero ha señalado que "en 1943 el hermano del alcalde republicano de El Cerro se trasladó al cementerio de Calañas para abrir una de las fosas y recuperar los restos. Iba acompañado del médico de la localidad y del segundo alcalde. Se entiende que el escenario era complicado y ante la imposibilidad de saber con certeza qué restos correspondían al hermano, decidieron enterrar a los cinco que sacaron".
Los familiares de los once fusilados asisten cada día al cementerio para seguir el trabajo del equipo de la ARMH. En este sentido, un psicólogo los acompaña para "trabajar las emociones de estas personas que llevan años esperando recuperar los restos de los suyos", ha explicado Santiago Macías.
Este acompañamiento y trabajo se hace en la propia exhumación, a la hora de ver los restos y sobre todo durante la identificación de los objetos encontrados. "Debemos ofrecer a los familiares este apoyo pero con buenas condiciones ya que si terapéutico es recuperar los restos y darles sepultura, más terapéutico debe ser todo el proceso", ha añadido Santiago Macías.
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Encontrados huesos de cinco cuerpos y proyectiles en una fosa ...
La Estrella Digital
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Localizados ocho de los once cuerpos de los cerreños fusilados en 1937
Los familiares de las víctimas de la represión franquista reciben asistencia psicológica y emocional en el cementerio
José M. Salgado / Calañas, calañas Actualizado 11.11.2008 - 05:01
Los cuerpos que faltan pueden estar bajo los primeros hallazgos.
La excavación de dos fosas comunes ubicadas en el cementerio de Calañas ha dado un vuelco total a la investigación para localizar los restos de once vecinos de El Cerro de Andévalo fusilados el 13 de noviembre de 1937. En la mañana de ayer lunes el grupo de trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) decidió abrir un nicho del mismo cementerio donde se han localizado cinco cuerpos en una caja de madera.
Había prueba documental de que en 1943 una de las familias de los fusilados había adquirido un nicho en el cementerio para depositar el cuerpo de uno de los asesinados, concretamente del primer alcalde republicano de El Cerro. Lo que no esperaba el equipo de la ARMH es encontrar restos de cinco personas.
Para Francisco Javier González Tornero, encargado de realizar el estudio previo a la exhumación, "después del resultado de las catas que estábamos realizando en las fosas 19 y 20, pensábamos que la exhumada en 1943 era la número 20 -donde aparecieron los tres cuerpos-, al abrir la número 19 y sólo encontrar restos de pequeños huesos empezamos a pensar que realmente la que pudo ser exhumada en aquel año pudo ser la 19 por lo que nos decidimos abrir el nicho del que teníamos prueba documental".
El nicho se encuentra en la calle Nuestra Señora de Purificación, número 41. Allí, el equipo investigador encontró ayer cinco cuerpos, todos dentro de una caja de madera. Tornero ha señalado que "en 1943 el hermano del alcalde republicano de El Cerro se trasladó al cementerio de Calañas para abrir una de las fosas y recuperar los restos. Iba acompañado del médico de la localidad y del segundo alcalde. Se entiende que el escenario era complicado y ante la imposibilidad de saber con certeza qué restos correspondían al hermano, decidieron enterrar a los cinco que sacaron".
Los familiares de los once fusilados asisten cada día al cementerio para seguir el trabajo del equipo de la ARMH. En este sentido, un psicólogo los acompaña para "trabajar las emociones de estas personas que llevan años esperando recuperar los restos de los suyos", ha explicado Santiago Macías.
Este acompañamiento y trabajo se hace en la propia exhumación, a la hora de ver los restos y sobre todo durante la identificación de los objetos encontrados. "Debemos ofrecer a los familiares este apoyo pero con buenas condiciones ya que si terapéutico es recuperar los restos y darles sepultura, más terapéutico debe ser todo el proceso", ha añadido Santiago Macías.
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Encontrados huesos de cinco cuerpos y proyectiles en una fosa ...
La Estrella Digital
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lunes, 10 de noviembre de 2008
Proyectiles, monedas, botones y cristales de la Guerra Civil en la fosa de Calañas
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Proyectiles, monedas, botones y cristales de la Guerra Civil en la ...
Proyectiles, monedas, botones y cristales de la Guerra Civil en la fosa de Calañas
En la fosa, que fue abierta este sábado, se buscan tres cuerpos, aunque los arqueólogos sospechan que podían ser cinco las personas asesinadas que yacen en el lugar
El equipo arqueológico de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabaja en la apertura de dos fosas en Calañas, en León, donde han encontrado diversos objetos en la excavación como proyectiles de bala, que permitirán conocer cuáles fueron las armas utilizadas para asesinar a víctimas de la Guerra Civil; algunas monedas y trozos de cristal que podrían pertenecer a las gafas de uno de los once hombre enterrados en la fosa, hasta donde se ha desplazado el equipo arqueológico del Bierzo.
En la fosa, que fue abierta este sábado, se sigue trabajando. En principio, hay tres personas y hasta ahora en ella no han aparecido más, aunque los arqueólogos sospechan que podrían encontrarse hasta cinco cuerpos. En la segunda esperan encontrar los restos de seis personas.
Durante el día de hoy, acudieron numerosos familiares, todos ellos preocupados por la decisión de la Sala de la Audiencia Nacional, por si pudiese impedir que finalizaran los trabajos de exhumación de la fosa. También, acudieron familiares de uno de los asesinados, un guardia civil retirado que pertenecía a la CNT, José Pavón.
Durante los dos días ha estado trabajado en la zona un equipo de la televisión pública alemana, la ARD, que prepara un amplio documental sobre la exhumación en relación con el sumario abierto por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, para juzgar los crímenes de la dictadura franquista.
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Abren más fosas de la Guerra Civil
Lanacion.com
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Proyectiles, monedas, botones y cristales de la Guerra Civil en la ...
Proyectiles, monedas, botones y cristales de la Guerra Civil en la fosa de Calañas
En la fosa, que fue abierta este sábado, se buscan tres cuerpos, aunque los arqueólogos sospechan que podían ser cinco las personas asesinadas que yacen en el lugar
El equipo arqueológico de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabaja en la apertura de dos fosas en Calañas, en León, donde han encontrado diversos objetos en la excavación como proyectiles de bala, que permitirán conocer cuáles fueron las armas utilizadas para asesinar a víctimas de la Guerra Civil; algunas monedas y trozos de cristal que podrían pertenecer a las gafas de uno de los once hombre enterrados en la fosa, hasta donde se ha desplazado el equipo arqueológico del Bierzo.
En la fosa, que fue abierta este sábado, se sigue trabajando. En principio, hay tres personas y hasta ahora en ella no han aparecido más, aunque los arqueólogos sospechan que podrían encontrarse hasta cinco cuerpos. En la segunda esperan encontrar los restos de seis personas.
Durante el día de hoy, acudieron numerosos familiares, todos ellos preocupados por la decisión de la Sala de la Audiencia Nacional, por si pudiese impedir que finalizaran los trabajos de exhumación de la fosa. También, acudieron familiares de uno de los asesinados, un guardia civil retirado que pertenecía a la CNT, José Pavón.
Durante los dos días ha estado trabajado en la zona un equipo de la televisión pública alemana, la ARD, que prepara un amplio documental sobre la exhumación en relación con el sumario abierto por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, para juzgar los crímenes de la dictadura franquista.
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Abren más fosas de la Guerra Civil
Lanacion.com
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domingo, 9 de noviembre de 2008
Tierra sin muertos.
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Tierra sin muertos
La recuperación de la identidad de las víctimas del franquismo sigue con métodos precarios. Un cirujano jubilado trabaja para identificar a 25 vecinos de Torquemada (Valladolid), enterrados en una fosa en 1936.
DIEGO BARCALA - Palencia - 08/11/2008 21:13
La cebada crecía más alta y más verde en La Tierra de los Muertos. El único que sabía por qué sucedía aquello era el dueño de la finca, el mismo que detalló, el pasado 13 de octubre, dónde estaban enterrados los 25 vecinos de Torquemada (Valladolid), fusilados el 9 de septiembre de 1936 en Santoyo (Palencia). El nombre que los vecinos de la comarca dieron a la parcela fue tan sobrecogedor como la manera con la que los falangistas marcaban las fachadas de quienes iban a ser depurados: con una cruz negra junto la puerta.
Fueron señalados y, cuatro días después, fusilados. Su militancia socialista le costó la vida al alcalde de Torquemada, a varios de sus concejales, a muchos jornaleros y hasta al chico que repartía el periódico del Frente Popular, apodado el Mendico. Todos ellos, 72 años después, han dejado a la tierra de Santoyo sin los muertos que le dieron nombre. Sus restos se acumulan ahora en cajas de plástico, identificados con un número, a la espera de que el doctor Albano de Juan les ponga nombre y apellidos en su laboratorio improvisado, gracias a la colaboración del campus en Palencia de la Universidad de Valladolid.
De Juan no lo tiene fácil. Aparte de alguna ayuda ocasional, sólo dispone de tiempo, que no es poco; desde la exhumación, hace 27 días, apenas ha podido completar un esqueleto. Este cirujano de 67 años se encuentra jubilado y ha rescatado sus conocimientos de anatomía forense a marchas forzadas. Sus herramientas son un cepillo de dientes para limpiar los huesos, una lupa, cola para pegarlos y un atlas de anatomía humana.
A pesar de la precariedad, encuentra una motivación en la emoción que le produce reconstruir las últimas horas de los 25 fusilados. “A veces me gusta estar solo para imaginar sus pensamientos. ¿Pensarían en sus familias? ¿Se arrepentirían de sus ideas en el último momento? ¿Estarían orgullosos de haber defendido la legalidad constituyente?”, describe con una mandíbula reconstruida entre sus manos. “Mira esta fisura, se la partieron con el hueso aún vivo, por eso no tiene el color de otras fracturas. Sería un puñetazo o un culatazo quizá”, explica.
El saldo de huérfanos habla por sí solo: más de 80 niños perdieron a su padre esa noche
Su trabajo es el penúltimo paso del proyecto que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia envió al Ministerio de Presidencia para obtener una subvención de 40.000 euros. “Apenas para alquilar la pala mecánica, las comidas y los desplazamientos. Si los profesionales cobraran su trabajo no daría para nada”, comenta. La iniciativa acabará con un monumento erigido sobre el nuevo emplazamiento de los restos. Esta vez, en un cementerio digno. El proceso comienza con un documentalista que investiga puerta por puerta de cada vecino. El arqueólogo dirige la excavación junto con el antropólogo, y el médico forense les devuelve, finalmente, su nombre. La austeridad es tal que las pruebas genéticas suenan casi a ciencia ficción.
Difícil reconocimiento
“Sabemos que uno de ellos tenía un brazo roto; otro, más de 70 años, y el repartidor de periódicos, apenas 16. Sin embargo, la mayoría tienen entre 25 y 35 años. Con esos será difícil”, reconoce. Sus pistas se basan en la edad y la constitución física. La información más precisa que ofrecen los huesos son los orificios de bala. Aparecen sobre todo en las calaveras, a veces incluso son dos los tiros de gracia. Los disparos atraviesan los hombros, las costillas y hasta las caderas.
Pero lo que más destaca De Juan es que el calibre de la munición usada ayuda a identificar a los verdugos. “El calibre es de la utilizada por la Guardia Civil”, explica. Los datos recuperados por el documentalista, Pablo García Canales, señalan a una retahíla de motes: El Maño, El Valero, El Carnicero de Torrejón... Nombres conocidos por todos los vecinos de los pueblos donde se produjeron los crímenes que se unen a la colección de leyendas que circulan sobre el dolor de conciencia que les acompañó el resto de sus vidas. “Dicen que uno de ellos fue a cazar y cayó en una zanja, entonces se volvió loco y comenzó a gritar que le agarraban de los pies, que venían a por él. Eran los fantasmas de todos los que había matado y lanzado a la zanja”, relata Isabel Tejada, nieta de uno de los fusilados.
La austeridad de la investigación es tal que las pruebas de ADN suenan a ciencia ficción
La familia de Tejada es una de las decenas que quedaron marcadas durante décadas con los crímenes de Torquemada. El saldo de huérfanos habla por sí solo: 14 niños quedaron sin padre ni madre y cerca de 80 más perdieron a su padre esa noche de septiembre de 1936. Uno de esos huérfanos acudió en 1945, nueve años después del fusilamiento, a un juzgado a registrar la muerte de su padre: Teodomiro Civera Valdeolmillos, alcalde socialista del pueblo y diputado provincial. Según los testigos, los falangistas y guardias civiles que se encargaron de los fusilamientos le obligaron a ver cómo mataban a sus compañeros de desgracia. La documentación recuperada es tan precisa que detalla que los prisioneros estaban atados con las cadenas prestadas por Domingo Canales, que las utilizaba para atar a sus vacas.
Una vez rematados en el suelo fueron abandonados. Pasaron 48 horas tirados en la cuneta. Nadie del pueblo quiso hacerse cargo del entierro. Ese tiempo fue esencial para ubicar los restos. El testimonio clave lo precisó un testigo de más de 80 años. Residente en Vitoria, se enteró por la prensa de que buscaban cuerpos en Santoyo. Sin pensarlo dos veces, se presentó en Palencia, en la misma cuneta en la que su padre paró su camión aquella noche de septiembre de 1936. Con nitidez recordaba cómo unos guardias pararon a su padre, le preguntaron dónde iba y le dejaron ir. A 200 metros oyeron los disparos. Juró que volvería a desenterrar los cuerpos de La Tierra de los Muertos”.
"Quien no lo entienda no tiene sentimientos"
Vicenta Hilario, de 78 años, tenía seis cuando su padre fue fusilado en la fosa de Santoyo
Observa las explicaciones del doctor De Juan con enorme curiosidad por conocer qué técnicas utiliza para identificar los cuerpos. Tiene 78 años y quizá esa curiosidad es la que le ayudó, con seis años, a superar que se había quedado huérfana de la noche a la mañana por algo que nunca ha alcanzado a entender. Vicenta Hilario era la menor de las cuatro hijas de Clementino, pastor y afiliado al PSOE. Dos años antes, había perdido a su madre, que murió en un parto complicado.
Aunque su vida es un homenaje a la fuerza, el menor recuerdo del día en que se llevaron a su padre le desata las lágrimas. "Estaba en Villaviudas y mi tía le avisó de que tenía venir, porque le buscaban. Se presentó y se lo llevaron. Me acuerdo del día que vino a despedirse y me dio un beso.
Después, sólo recuerdo como pasó el camión con él atado", recuerda. Su hija, Isabel Tejada, asegura que esa imagen de su abuelo en el camión ha perseguido a su madre durante toda su vida. "Hay gente que dice que no se habla de la víctima durante años, pero en nuestro caso no ha sido así; mi abuelo ha estado presente en todas las reuniones familiares, en cada Navidad", añade. El día de la exhumación, el pasado 13 de octubre, supuso para Vicenta la liberación de su pesadilla del camión. El doctor De Juan, que ahora trata de identificar cuál de los 25 cuerpos es el de su padre, asegura que la catarsis emocional que le supone a los hijos descubrir los huesos del familiar que desapareció de repente, es un gran alivio. "El que no lo entienda así, es que no tiene sentimientos", completa Vicenta.
Madre, hija y nieta colaboraron en la exhumación. Isabel recuerda cómo su hija le preguntó: "¿Cuál de todos será el abuelo?". Isabel le contestó tajante: "Todos, hija; han pasado 70 años juntos, a estas alturas todos son tu abuelo". Sin embargo, se muestran ansiosos por la identificación. "Si dicen que una prueba de ADN vale 600 euros, lo pagamos nosotros si hace falta, pero es que nos han dicho que son 3.000 euros", se resigna. Cuando acaben las identificaciones esperan volver a reunir a los 25 cuerpos. Esta vez en una fosa digna.
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Con vídeo:
Encontrados los restos de los fusilados en una fosa en Huelva
Los miembros del equipo que trabaja en la zona se encargarán de identificar y clasificar los restos con la ayuda de un forense
EFE - Huelva - 08/11/2008 15:02
Los restos de las once personas fusiladas durante la Guerra Civil en el cementerio de la localidad onubense de Calañas fueron alcanzados hoy dos horas después de que comenzaran los trabajos para exhumar los cuerpos. En un comunicado, miembros de la organización afirmaron que estos restos son los de once hombres asesinados por el bando nacional el 13 de noviembre de 1937.
Todos eran vecinos del Cerro de Andévalo, que es donde sus familiares tienen el deseo de enterrarlos una vez que hayan sido identificados. A lo largo del día familiares y vecinos de la zona acudieron al lugar de la exhumación para contemplar los trabajos, que se extenderán posiblemente hasta el miércoles.
Entre los asistentes se encontraban Antonia Trigo y Agustín Serrano, octogenarios ambos e hijos de dos de los fusilados, que señalaron que hoy era "un día muy especial" que llevaban esperando más de 70 años.
Cuatro años después
La exhumación se está haciendo cuatro años después de que el vecino de El Cerro Francisco Javier González iniciase los primeros trámites.
González es biznieto de una de las personas enterradas en la fosa, y es uno de los familiares que han acudido al cementerio de Calañas durante la mañana, entre los que estaba Antonia Trigo, una anciana cuyo padre también está enterrado en la fosa.
El sepulturero avisó a la familia de la existencia de la fosa
También están allí los restos del padre de Agustín Serrano, que ha explicado a los periodistas que vive la jornada "emocionado, satisfecho y tranquilo, porque se logra parte de lo que hubiera deseado al principio, pero no habría que haber llegado a estos términos".
Los dos sabían desde siempre de la existencia de la fosa porque el sepulturero del cementerio se lo dijo a la familia poco después de enterrarlos, e inicialmente recorrían en burro los siete kilómetros que separan El Cerro de Calañas para visitar la tumba.
La Asociación ha terminado a las 14:00 horas la primera parte de los trabajos para continuar esta tarde, aunque durarán tres días. Por las noches, la zona donde se encuentren los huesos será precintada y cubierta con plásticos, y se cerrará el cementerio hasta que terminen los trabajos de exhumación por completo.
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Comentario en Público:
7.0 7 saint-just 09-11-2008 10:26:52
El código penal y la legislación internacional de DD.HH. recogen la figura de los crímenes contra la humanidad. Hay un protocolo oficial de actuación en crímenes como estos.¿Porqué no actúa la ficalía? ¿A quienes protegen? No a las víctimas...
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Ignacio Escolar
Urgencias contra la memoria
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Tierra sin muertos
La recuperación de la identidad de las víctimas del franquismo sigue con métodos precarios. Un cirujano jubilado trabaja para identificar a 25 vecinos de Torquemada (Valladolid), enterrados en una fosa en 1936.
DIEGO BARCALA - Palencia - 08/11/2008 21:13
La cebada crecía más alta y más verde en La Tierra de los Muertos. El único que sabía por qué sucedía aquello era el dueño de la finca, el mismo que detalló, el pasado 13 de octubre, dónde estaban enterrados los 25 vecinos de Torquemada (Valladolid), fusilados el 9 de septiembre de 1936 en Santoyo (Palencia). El nombre que los vecinos de la comarca dieron a la parcela fue tan sobrecogedor como la manera con la que los falangistas marcaban las fachadas de quienes iban a ser depurados: con una cruz negra junto la puerta.
Fueron señalados y, cuatro días después, fusilados. Su militancia socialista le costó la vida al alcalde de Torquemada, a varios de sus concejales, a muchos jornaleros y hasta al chico que repartía el periódico del Frente Popular, apodado el Mendico. Todos ellos, 72 años después, han dejado a la tierra de Santoyo sin los muertos que le dieron nombre. Sus restos se acumulan ahora en cajas de plástico, identificados con un número, a la espera de que el doctor Albano de Juan les ponga nombre y apellidos en su laboratorio improvisado, gracias a la colaboración del campus en Palencia de la Universidad de Valladolid.
De Juan no lo tiene fácil. Aparte de alguna ayuda ocasional, sólo dispone de tiempo, que no es poco; desde la exhumación, hace 27 días, apenas ha podido completar un esqueleto. Este cirujano de 67 años se encuentra jubilado y ha rescatado sus conocimientos de anatomía forense a marchas forzadas. Sus herramientas son un cepillo de dientes para limpiar los huesos, una lupa, cola para pegarlos y un atlas de anatomía humana.
A pesar de la precariedad, encuentra una motivación en la emoción que le produce reconstruir las últimas horas de los 25 fusilados. “A veces me gusta estar solo para imaginar sus pensamientos. ¿Pensarían en sus familias? ¿Se arrepentirían de sus ideas en el último momento? ¿Estarían orgullosos de haber defendido la legalidad constituyente?”, describe con una mandíbula reconstruida entre sus manos. “Mira esta fisura, se la partieron con el hueso aún vivo, por eso no tiene el color de otras fracturas. Sería un puñetazo o un culatazo quizá”, explica.
El saldo de huérfanos habla por sí solo: más de 80 niños perdieron a su padre esa noche
Su trabajo es el penúltimo paso del proyecto que la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia envió al Ministerio de Presidencia para obtener una subvención de 40.000 euros. “Apenas para alquilar la pala mecánica, las comidas y los desplazamientos. Si los profesionales cobraran su trabajo no daría para nada”, comenta. La iniciativa acabará con un monumento erigido sobre el nuevo emplazamiento de los restos. Esta vez, en un cementerio digno. El proceso comienza con un documentalista que investiga puerta por puerta de cada vecino. El arqueólogo dirige la excavación junto con el antropólogo, y el médico forense les devuelve, finalmente, su nombre. La austeridad es tal que las pruebas genéticas suenan casi a ciencia ficción.
Difícil reconocimiento
“Sabemos que uno de ellos tenía un brazo roto; otro, más de 70 años, y el repartidor de periódicos, apenas 16. Sin embargo, la mayoría tienen entre 25 y 35 años. Con esos será difícil”, reconoce. Sus pistas se basan en la edad y la constitución física. La información más precisa que ofrecen los huesos son los orificios de bala. Aparecen sobre todo en las calaveras, a veces incluso son dos los tiros de gracia. Los disparos atraviesan los hombros, las costillas y hasta las caderas.
Pero lo que más destaca De Juan es que el calibre de la munición usada ayuda a identificar a los verdugos. “El calibre es de la utilizada por la Guardia Civil”, explica. Los datos recuperados por el documentalista, Pablo García Canales, señalan a una retahíla de motes: El Maño, El Valero, El Carnicero de Torrejón... Nombres conocidos por todos los vecinos de los pueblos donde se produjeron los crímenes que se unen a la colección de leyendas que circulan sobre el dolor de conciencia que les acompañó el resto de sus vidas. “Dicen que uno de ellos fue a cazar y cayó en una zanja, entonces se volvió loco y comenzó a gritar que le agarraban de los pies, que venían a por él. Eran los fantasmas de todos los que había matado y lanzado a la zanja”, relata Isabel Tejada, nieta de uno de los fusilados.
La austeridad de la investigación es tal que las pruebas de ADN suenan a ciencia ficción
La familia de Tejada es una de las decenas que quedaron marcadas durante décadas con los crímenes de Torquemada. El saldo de huérfanos habla por sí solo: 14 niños quedaron sin padre ni madre y cerca de 80 más perdieron a su padre esa noche de septiembre de 1936. Uno de esos huérfanos acudió en 1945, nueve años después del fusilamiento, a un juzgado a registrar la muerte de su padre: Teodomiro Civera Valdeolmillos, alcalde socialista del pueblo y diputado provincial. Según los testigos, los falangistas y guardias civiles que se encargaron de los fusilamientos le obligaron a ver cómo mataban a sus compañeros de desgracia. La documentación recuperada es tan precisa que detalla que los prisioneros estaban atados con las cadenas prestadas por Domingo Canales, que las utilizaba para atar a sus vacas.
Una vez rematados en el suelo fueron abandonados. Pasaron 48 horas tirados en la cuneta. Nadie del pueblo quiso hacerse cargo del entierro. Ese tiempo fue esencial para ubicar los restos. El testimonio clave lo precisó un testigo de más de 80 años. Residente en Vitoria, se enteró por la prensa de que buscaban cuerpos en Santoyo. Sin pensarlo dos veces, se presentó en Palencia, en la misma cuneta en la que su padre paró su camión aquella noche de septiembre de 1936. Con nitidez recordaba cómo unos guardias pararon a su padre, le preguntaron dónde iba y le dejaron ir. A 200 metros oyeron los disparos. Juró que volvería a desenterrar los cuerpos de La Tierra de los Muertos”.
"Quien no lo entienda no tiene sentimientos"
Vicenta Hilario, de 78 años, tenía seis cuando su padre fue fusilado en la fosa de Santoyo
Observa las explicaciones del doctor De Juan con enorme curiosidad por conocer qué técnicas utiliza para identificar los cuerpos. Tiene 78 años y quizá esa curiosidad es la que le ayudó, con seis años, a superar que se había quedado huérfana de la noche a la mañana por algo que nunca ha alcanzado a entender. Vicenta Hilario era la menor de las cuatro hijas de Clementino, pastor y afiliado al PSOE. Dos años antes, había perdido a su madre, que murió en un parto complicado.
Aunque su vida es un homenaje a la fuerza, el menor recuerdo del día en que se llevaron a su padre le desata las lágrimas. "Estaba en Villaviudas y mi tía le avisó de que tenía venir, porque le buscaban. Se presentó y se lo llevaron. Me acuerdo del día que vino a despedirse y me dio un beso.
Después, sólo recuerdo como pasó el camión con él atado", recuerda. Su hija, Isabel Tejada, asegura que esa imagen de su abuelo en el camión ha perseguido a su madre durante toda su vida. "Hay gente que dice que no se habla de la víctima durante años, pero en nuestro caso no ha sido así; mi abuelo ha estado presente en todas las reuniones familiares, en cada Navidad", añade. El día de la exhumación, el pasado 13 de octubre, supuso para Vicenta la liberación de su pesadilla del camión. El doctor De Juan, que ahora trata de identificar cuál de los 25 cuerpos es el de su padre, asegura que la catarsis emocional que le supone a los hijos descubrir los huesos del familiar que desapareció de repente, es un gran alivio. "El que no lo entienda así, es que no tiene sentimientos", completa Vicenta.
Madre, hija y nieta colaboraron en la exhumación. Isabel recuerda cómo su hija le preguntó: "¿Cuál de todos será el abuelo?". Isabel le contestó tajante: "Todos, hija; han pasado 70 años juntos, a estas alturas todos son tu abuelo". Sin embargo, se muestran ansiosos por la identificación. "Si dicen que una prueba de ADN vale 600 euros, lo pagamos nosotros si hace falta, pero es que nos han dicho que son 3.000 euros", se resigna. Cuando acaben las identificaciones esperan volver a reunir a los 25 cuerpos. Esta vez en una fosa digna.
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Con vídeo:
Encontrados los restos de los fusilados en una fosa en Huelva
Los miembros del equipo que trabaja en la zona se encargarán de identificar y clasificar los restos con la ayuda de un forense
EFE - Huelva - 08/11/2008 15:02
Los restos de las once personas fusiladas durante la Guerra Civil en el cementerio de la localidad onubense de Calañas fueron alcanzados hoy dos horas después de que comenzaran los trabajos para exhumar los cuerpos. En un comunicado, miembros de la organización afirmaron que estos restos son los de once hombres asesinados por el bando nacional el 13 de noviembre de 1937.
Todos eran vecinos del Cerro de Andévalo, que es donde sus familiares tienen el deseo de enterrarlos una vez que hayan sido identificados. A lo largo del día familiares y vecinos de la zona acudieron al lugar de la exhumación para contemplar los trabajos, que se extenderán posiblemente hasta el miércoles.
Entre los asistentes se encontraban Antonia Trigo y Agustín Serrano, octogenarios ambos e hijos de dos de los fusilados, que señalaron que hoy era "un día muy especial" que llevaban esperando más de 70 años.
Cuatro años después
La exhumación se está haciendo cuatro años después de que el vecino de El Cerro Francisco Javier González iniciase los primeros trámites.
González es biznieto de una de las personas enterradas en la fosa, y es uno de los familiares que han acudido al cementerio de Calañas durante la mañana, entre los que estaba Antonia Trigo, una anciana cuyo padre también está enterrado en la fosa.
El sepulturero avisó a la familia de la existencia de la fosa
También están allí los restos del padre de Agustín Serrano, que ha explicado a los periodistas que vive la jornada "emocionado, satisfecho y tranquilo, porque se logra parte de lo que hubiera deseado al principio, pero no habría que haber llegado a estos términos".
Los dos sabían desde siempre de la existencia de la fosa porque el sepulturero del cementerio se lo dijo a la familia poco después de enterrarlos, e inicialmente recorrían en burro los siete kilómetros que separan El Cerro de Calañas para visitar la tumba.
La Asociación ha terminado a las 14:00 horas la primera parte de los trabajos para continuar esta tarde, aunque durarán tres días. Por las noches, la zona donde se encuentren los huesos será precintada y cubierta con plásticos, y se cerrará el cementerio hasta que terminen los trabajos de exhumación por completo.
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Comentario en Público:
7.0 7 saint-just 09-11-2008 10:26:52
El código penal y la legislación internacional de DD.HH. recogen la figura de los crímenes contra la humanidad. Hay un protocolo oficial de actuación en crímenes como estos.¿Porqué no actúa la ficalía? ¿A quienes protegen? No a las víctimas...
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Ignacio Escolar
Urgencias contra la memoria
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sábado, 8 de noviembre de 2008
Encuentran los primeros huesos en la fosa de Calañas (Huelva)
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Encuentran los primeros huesos en la fosa de Calañas (Huelva)
Encuentran los primeros huesos en la fosa de Calañas (Huelva)
Los voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que trabajan desde hoy en la exhumación de restos en una fosa común de Calañas (Huelva) han encontrado los primeros huesos de las 11 personas que se cree que están enterradas en la zona.Así lo han explicado a EFE fuentes de la ARMH, que han indicado que el equipo multidisciplinar que trabaja en la zona se encargará ahora de clasificar los huesos con la ayuda de una forense.
Las once personas que supuestamente están enterradas en la fosa fueron asesinadas el 13 de noviembre de 1937 a las puertas del cementerio de Calañas, y todas pertenecían a la vecina localidad de El Cerro del Andévalo.
La exhumación se está haciendo cuatro años después de que el vecino de El Cerro Francisco Javier González iniciase los primeros trámites.
González es biznieto de una de las personas enterradas en la fosa, y es uno de los familiares que han acudido al cementerio de Calañas durante la mañana, entre los que estaba Antonia Trigo, una anciana cuyo padre también está enterrado en la fosa.
También están allí los restos del padre de Agustín Serrano, que ha explicado a los periodistas que vive la jornada 'emocionado, satisfecho y tranquilo, porque se logra parte de lo que hubiera deseado al principio, pero no habría que haber llegado a estos términos'.
Los dos sabían desde siempre de la existencia de la fosa porque el sepulturero del cementerio se lo dijo a la familia poco después de enterrarlos, e inicialmente recorrían en burro los siete kilómetros que separan El Cerro de Calañas para visitar la tumba.
La Asociación ha terminado a las 14:00 horas la primera parte de los trabajos para continuar esta tarde, aunque durarán tres días.Por las noches, la zona donde se encuentren los huesos será precintada y cubierta con plásticos, y se cerrará el cementerio hasta que terminen los trabajos de exhumación por completo.
Terra Actualidad - EFE
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Encuentran los restos de tres fusilados el 3 de noviembre de 1937 ...
La Verdad (Murcia)
Andalucía desentierra y rinde homenaje a sus muertos
elplural.com
Comienza la exhumación de una fosa en Huelva tras la decisión de ...
elmundo.es -
La imagen del día: la fosa de Calañas se salva de la paralización ...
soitu.es -
Comienza la exhumación de una fosa común en Huelva
El País (España) -
La Asociación Memoria Histórica exhumará hoy la fosa de Calañas
Huelva Información -
Memoria.- Calañas (Huelva) acoge mañana la exhumación de una fosa ...
Europa Press - 7 Nov 2008
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Encuentran los primeros huesos en la fosa de Calañas (Huelva)
Encuentran los primeros huesos en la fosa de Calañas (Huelva)
Los voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que trabajan desde hoy en la exhumación de restos en una fosa común de Calañas (Huelva) han encontrado los primeros huesos de las 11 personas que se cree que están enterradas en la zona.Así lo han explicado a EFE fuentes de la ARMH, que han indicado que el equipo multidisciplinar que trabaja en la zona se encargará ahora de clasificar los huesos con la ayuda de una forense.
Las once personas que supuestamente están enterradas en la fosa fueron asesinadas el 13 de noviembre de 1937 a las puertas del cementerio de Calañas, y todas pertenecían a la vecina localidad de El Cerro del Andévalo.
La exhumación se está haciendo cuatro años después de que el vecino de El Cerro Francisco Javier González iniciase los primeros trámites.
González es biznieto de una de las personas enterradas en la fosa, y es uno de los familiares que han acudido al cementerio de Calañas durante la mañana, entre los que estaba Antonia Trigo, una anciana cuyo padre también está enterrado en la fosa.
También están allí los restos del padre de Agustín Serrano, que ha explicado a los periodistas que vive la jornada 'emocionado, satisfecho y tranquilo, porque se logra parte de lo que hubiera deseado al principio, pero no habría que haber llegado a estos términos'.
Los dos sabían desde siempre de la existencia de la fosa porque el sepulturero del cementerio se lo dijo a la familia poco después de enterrarlos, e inicialmente recorrían en burro los siete kilómetros que separan El Cerro de Calañas para visitar la tumba.
La Asociación ha terminado a las 14:00 horas la primera parte de los trabajos para continuar esta tarde, aunque durarán tres días.Por las noches, la zona donde se encuentren los huesos será precintada y cubierta con plásticos, y se cerrará el cementerio hasta que terminen los trabajos de exhumación por completo.
Terra Actualidad - EFE
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Huelva Información -
Memoria.- Calañas (Huelva) acoge mañana la exhumación de una fosa ...
Europa Press - 7 Nov 2008
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