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sábado, 22 de noviembre de 2008

Recuperan los restos de 2.500 fusilados en las fosas de San Rafael

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Recuperan los restos de 2.500 fusilados en las fosas de San Rafael


La cifra total de represaliados que yacen en la zona podría elevarse en los próximos meses. La asociación dispone ya de más de 4.500 nombres de republicanos ejecutados en el antiguo camposanto entre 1937 y 1954

LUCAS MARTÍN. MÁLAGA

La exhumación de las fosas comunes del antiguo cementerio de San Rafael, promovida por la Asociación contra el Silencio y el Olvido, por la Memoria Histórica, ya ha sacado a la luz los restos de 2.500 personas ejecutadas durante la Guerra Civil y las primeras décadas del franquismo.

La cifra, que podría aumentar en los próximos meses, ratifica las conjeturas de los especialistas, que desde hace años, señalan al camposanto como el mayor punto de exterminio del país, por encima, incluso, de los situados en las inmediaciones de las zonas de batalla.Los trabajos, que comenzaron en octubre de 2006, se han centrado, por el momento, en ocho fosas, situadas en la parcela de San Francisco, un enclave en el que únicamente constaba la presencia de dos, datadas al principio de la contienda. Actualmente, los expertos, asistidos por un grupo de voluntarios, escrutan otro nicho en el Patio Civil, por lo que, aún restaría excavar la mitad de las fosas documentadas, que se elevan a dieciocho. Francisco Espinosa, investigador del colectivo, asevera que el trabajo de campo podría concluir a mediados del año que viene, aunque se muestra cauteloso, dado el elevado número de sorpresas que han deparado las excavaciones.

Sin ir más lejos, la información recabada por la asociación alude a la existencia de una treintena de fosas, si bien doce de ellas no corresponden a fusilamientos masivos. "Después de los primeros años de posguerra, las ejecuciones eran, a lo sumo, de diez en diez, por lo que éstas serán pequeños nichos", reseña el experto.Al margen de la especulación permanece la abultada cifra de asesinatos cometidos en el cementerio. El colectivo dispone ya de los nombres de un total de 4.530 personas sepultadas, al menos en primera instancia, en San Rafael. Un número que supera ampliamente las premisas que se manejaban en los primeros meses de trabajo, que hablaban de poco más de tres mil cadáveres.

De los cuerpos extraídos hasta el momento, destaca la preponderancia de muertos que no superaban los cuarenta años, además de un centenar de mujeres y casos especialmente difíciles de asimilar, como el de una joven en avanzado estado de gestación o el de más de medio centenar de bebés. No obstante, la presencia de estos últimos no corresponde a disparos, sino a la inhumación de hijos de republicanos fallecidos por hambruna o epidemia.

Las fosas abiertas en San Francisco se remontan a las ejecuciones de 1937 y los primeros años de la posguerra. Su estructura, recuerda Espinosa, estaba dividida en capas separadas por ingentes cantidades de cal, una sustancia utilizada para facilitar la fragmentación de los huesos. La disposición de los cadáveres, arbitraria y diversa, arrojó nuevos datos sobre algunos de los fusilamientos, que se produjeron junto al talud del nicho y sin atender a ordenaciones posteriores en la fosa. "Parece por la separación que la parcela acoge a víctimas de diferentes épocas", puntualiza Espinosa. Las excavaciones prosiguen.
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¿Víctimas de Málaga en el Valle de los Caídos?
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martes, 28 de octubre de 2008

"Es contradictorio que el PP gallego haya condenado el franquismo".

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Francisco Espinosa Maestre: ´Es contradictorio que el PP gallego ...

"Es contradictorio que el PP gallego haya condenado el franquismo"
"Con el recurso al auto de Garzón, la Fiscalía convierte los crímenes de la dictadura en un delito como el robo de un coche. Si el juez continúa con su investigación, el informe final será demoledor", declara el historiador.

R. PRIETO. A CORUÑA. -

-¿Cómo ha recibido la noticia del auto dictado por Garzón para investigar los crímenes del franquismo?
-Era un documento impensable hace mucho tiempo e incluso hace poco. Lo recibí con satisfacción y mucho interés porque, precisamente, llevo tiempo planteando que en España había un problema: la verdad histórica iba por delante de la verdad jurídica. Alguna vez tenían que acompasarse. La verdad histórica funciona, pero está coja. Necesita que la acompañen las definiciones jurídicas de los hechos que han ocurrido, lo que eso supone y las consecuencias que tiene. Por fin se empiezan a llamar a las cosas por su nombre.

-¿Qué expectativas tiene puestas en el auto el juez?
-La mayoría de los que participaron en la represión ya han muerto. Me refiero al nivel primero y segundo. Puede que aún viva alguno de los que participaran y entonces tuvieran 16 o 17 años, pero no creo que el objetivo del juez sea entrar en una investigación de este tipo. Lo que sí tiene interés, y esa será función de la comisión de expertos, es que por fin se va a poder exigir una documentación a la que, hasta ahora, no hemos tenido acceso. Los que investigamos este tema sabemos que uno de los problemas ha sido trabajar con documentación tan escasa y tan dispersa. Hasta ahora no pudimos acceder a determinados archivos porque la comisión ministerial que se nombró en 2004 no cumplió una de sus funciones, que es dejar claro dónde existe documentación sobre la represión.

-¿Qué le parece el recurso de la Fiscalía, que da por prescritas y amnistiadas las ejecuciones del franquismo y las considera delitos comunes?
-Era previsible. De hecho, el auto de Garzón ya contemplaba que se saliera con este tipo de cuestiones. La intención es clara: impedir que se investigue, sacar el caso de la Audiencia Nacional y llevarlo a otro nivel. Primero, no reconociendo ni que hubo un plan de exterminio ni desapariciones forzosas ni crímenes contra la humanidad y segundo, convirtiéndolo en un delito común que tratan los jueces de primera instancia en la localidad correspondiente. Con este recurso, la Fiscalía convierte los crímenes de la dictadura en un delito como el robo de un coche. Eso supondría darle carta de fiabilidad a una opción que ya sabemos que existe en España, por parte de un sector de los jueces, de la política?
Lo bueno que tiene la decisión de Garzón es que parece que es el final de algo que se inició hace mucho tiempo y el principio de otra cosa.

-Desde el Gobierno, Zapatero manifestó su respeto por la decisión de Garzón, pero al mismo tiempo aseguró que el franquismo está "absolutamente" juzgado por la historia...
-Zapatero sabrá mucho de lo suyo, pero en esto no está muy al día. No es de extrañar. Tendrá muchas cosas que hacer como para dedicarse a estudiar Historia. Supongo que no sabe que la investigación de la represión no alcanza todavía ni a medio país. Él piensa eso, ¿qué le vamos a hacer?

-¿En qué va a consistir el trabajo de la comisión de expertos del franquismo que recoge el auto de Garzón?
-Si se permitiera seguir a Garzón con su investigación, el resultado, que no sé cuanto tiempo llevará, sería un informe completo que se parecería bastante a los informes de las comisiones de la verdad. Si la comisión llega a contar con documentación completa, ese informe será demoledor. Los que hemos investigado sabemos que lo único que hemos hecho ha sido asomarnos a la punta del iceberg. ¿Por qué? Porque la mayoría de la gente no llegó ni a inscribirse en los registros civiles. Si ahora pudiéramos ver los ficheros completos, sería el equivalente a cuando en Uruguay se descubrieron los archivos del terror.

-Si el Supremo ya ha enjuiciado al ex militar argentino Scilingo, el juez Pedraz investiga los crímenes militares de Guatemala, ¿por qué ese veto a la investigación de la Guerra Civil?
-Porque en nuestro país después de una larguísima dictadura y dado el modelo de Transición, una de las cosas que se quisieron blindar era la interpretación de ese pasado. No sólo blindar, sino que se ha estado negando la posibilidad de investigarlo. ¿Cómo? Cerrando fuentes, dificultando el acceso a la documentación y destruyéndola. Si se mantiene esa política, que se ha defendido a capa y espada desde la Transición, choca que ahora alguien llame a las cosas por su nombre? Pero claro, hoy el peso de la derecha en España es fuerte.

-En Galicia, el PP apoyó este mes una resolución de condena del franquismo y en reconocimiento a las víctimas de la dictadura.
-Galicia es un caso tan particular... Hay cosas que sólo se entienden viviendo en un lugar. Con el tiempo que ha estado la derecha en Galicia, esto se tiene que explicar por razones internas. Las contradicciones que existen por parte de la derecha no sólo se dan en el PP gallego, sino en toda la derecha que no acaba de decidirse por aceptar un esquema democrático. Se agarra todavía a una interpretación donde la dictadura no es mala y la Transición se hizo como tenía que hacerse. No acaba de despegarse de lo que es el franquismo. Me llama la atención que el PP gallego haya respaldado esa iniciativa. No está acorde con otras cosas que ha estado haciendo antes. No tengo la menor duda de que la marcha de Fraga haya tenido algo que ver en este cambio."La ley de memoria queda obsoleta con el auto de Garzón"

-El Gobierno ya da por resarcidas a las víctimas con la ley de memoria histórica.
-El Gobierno y el partido del Ejecutivo tienen un doble discurso. Cuando les toca dar la cara y apechugar, sacan un producto como fue la ley de memoria que no alcanza ni el 10% de lo que se esperaba. En ella faltaba lo fundamental. Sin embargo, luego ven que a su alrededor surgen iniciativas como las de Garzón y resulta que actúan como si les pareciera bien. Si les parece bien el auto de Garzón, no pueden haber hecho el bodrio que se hizo con la ley de memoria. Y si les parece bien lo hecho en esa ley, no puede parecerles muy bien el paso que ha dado Garzón.

-¿Qué pasos tiene que dar el Ejecutivo tras una ley que no responde a las expectativas que tenían puestas en ella víctimas, familiares, historiadores y colectivos de la memoria histórica?
-La ley de memoria queda obsoleta con la iniciativa de Garzón. La iniciativa de Garzón prácticamente dinamitaba esa norma. La ley tiene algunos aspectos salvables como son los lugares de memoria, la retirada de la simbología franquista? Pero la ley de memoria histórica no entró en ninguna de las cuestiones básicas que estaban en debate. Los partidos no se atrevían a hacerlo y por eso tuvieron que pactarlo como lo hicieron. Al final, salió lo que salió. Con el auto de Garzón, se entra en una dinámica diferente.
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sábado, 13 de septiembre de 2008

Francisco Espinosa acusa de manipulación a EL PAÍS

Francisco Espinosa acusa de manipulación a EL PAÍS

El historiador Francisco Espinosa publicó en El País del 10 de septiembre pasado un artículo titulado "De fosas y desaparecidos". Ayer se publicaba en el mismo diario una "Fé de errores" donde se rectificaba una de las frases del artículo. Espinosa me remite un texto donde explica la urdimbre del asunto y acusa al periódico de manipulación.

Manipulación profesional en el periódico global

La pasada noche del día 8 envié un artículo al diario El País. Al día siguiente al mediodía se me comunicó –con la firma “Sección de Opinión del diario El País”– que el Comité de Lectura de artículos de opinión había decidido proponer su publicación, lo cual sin previo aviso se llevó a efecto al día siguiente miércoles 10. En un vistazo superficial percibí algunos cambios aparentemente irrelevantes, cosa por cierto prohibida en su Libro de estilo (p. 38 de la edición de 1990) salvo por motivo de ajuste o errores flagrantes, lo que no era el caso, pero no fue hasta la tarde de ese día que decidí cotejar las dos versiones. Fue entonces cuando me di cuenta de que se había producido un cambio importante en una frase concreta. En el texto que envié se leía:

El objetivo de este llamado movimiento por la memoria no son los responsables de los crímenes cometidos ni montar otra Causa General ahora de signo contrario. En realidad se persiguen tres fines...

La frase aludía a lo escrito por J. Pradera en su columna del domingo anterior día 7, titulada "La guerra que no cesa", donde tras referirse a diversos procesos de transición decía: La singularidad española es que se continúen buscando en 2008 las responsabilidades individuales de los crímenes cometidos entre 1936 y 1975, a los 33 años de iniciada la transición y 72 años después de comenzada la Guerra Civil. Por mucho que se repita la necedad, la atribución de esa anomalía a un pacto de silencio solapadamente suscrito en 1978 por franquistas cínicos e izquierdistas claudicantes continuará siendo una enorme tontería. Y a continuación seguía una crítica al uso de la palabra desaparecidos en relación con la guerra civil española.

Esto influyó en el título que puse al artículo, en el que, intencionadamente, utilicé la palabra desaparecidos, reivindicando así su aplicación en el caso español y su estrecha relación con el concepto de fosa común. Pero alguien, que probablemente captó la relación con el escrito de Pradera, decidió que la frase anterior no debía salir así sino de esta otra manera:

El objetivo de este llamado movimiento por la memoria no es descubrir ni mucho menos castigar a los responsables de los crímenes cometidos, ni tampoco montar otra Causa General, ahora de signo contrario. En realidad se persiguen tres fines...

Naturalmente el sentido del texto original fue tergiversado por completo haciendo decir al autor lo que no había dicho y dando a la frase un sentido que no tenía, de forma que lo que era una alusión crítica a quienes, como Pradera entre otros, acusan de espíritu de venganza al movimiento de memoria histórica, se convirtió en una peculiar y extraña opinión del autor sobre lo que no debe ser el objetivo del llamado movimiento por la memoria. La consecuencia del cambio fue inmediata, produciéndose esa misma mañana y a lo largo del día críticas en torno a esa frase y a la siguiente, que por proximidad también había quedado desvirtuada, pues de ser respuesta a la anterior sobre lo que buscan realmente la mayoría de las personas que recurren a la página de Todos los Nombres –la frase simplemente constataba un hecho– pasó igualmente a representar otra opinión del autor.

El día 11 escribí una carta al director denunciando la manipulación y pidiendo una rectificación pública. Los efectos de la fechoría ya habían llegado al propio periódico, que en la misma edición de ese día publicaba una carta ("Sorprendente", de María M. Lorenzo) en la que se utilizaba la frase falsificada para criticar un supuesto doble rasero del juez Garzón y la actitud de la sociedad española. Supongo que esta circunstancia la tuvo que saber la propia Sección de Opinión que había dado el visto bueno a mi artículo y supo del arreglo pero, según parece, le dio igual.

Por otra parte, como era de esperar, a determinada gente –por no usar otra palabra– les faltó tiempo para esparcir por Internet críticas a mi texto y a mi persona, todas ellas centradas precisamente en el párrafo falsificado. La bola es difícil de parar y, como siempre, las críticas aparecen muchas más veces que el propio artículo. El falsificador contaba ya probablemente que su trabajo sería amplificado de inmediato por ese tipo de individuos que ni siquiera consideran oportuno aguardar un tiempo prudencial para ver cómo se desarrollan los acontecimientos.

Por su parte El País, ante mi queja al director, se ha conformado con incluir el viernes 12 en una "Fe de errores" el texto que apareció y el original –antecedido por un "debía haber dicho...". Con ello el periódico ampara y avala no sólo “el error”, que no existió, sino la falsificación y por tanto al individuo que alteró el texto para desvirtuarlo y causar perjuicios al autor.

El manipulador profesional, que introdujo al menos veinte pequeños cambios en el texto publicado con la probable intención de diluir el verdadero cambio, debe estar riéndose allí donde esté. Ha conseguido que el contenido del artículo haya sido relegado a un segundo término y que, dada la extrañeza producida por el hecho de que semejante defensa de la impunidad salga de quien esto escribe –sobre todo después de haber mantenido una y otra vez la necesidad de que la verdad jurídica vaya a la par que la verdad histórica–, la discusión se centre en el párrafo manipulado. Y es que realmente los efectos de la falsificación afectan a todo el artículo –encabezado por la frase manipulada: “El objetivo del movimiento por la memoria no es castigar a los responsables de la represión…”– y, por supuesto, al autor, víctima de un verdadero ejercicio de ese tipo de violencia que no deja huellas visibles.

El error fue creer no ya que El País respetaría la libertad intelectual y el derecho de autor, cosas que ya sabemos que no están entre las prioridades de buena parte del cuarto poder, sino simplemente que no falsificarían un documento de carácter privado enviado a la sección de opinión de un periódico.

Francisco Espinosa Maestre

¿DONDE ESTA?

¿DONDE ESTA?
IN MEMORIAN